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Apps de salud en la empresaCómo elegir una que cambie un dato, y no una que se desinstale en dos semanas
Hay más de 350.000 apps de salud en las tiendas y la mayoría se abandona antes del mes. Las que funcionan en una plantilla tienen cuatro cosas en común, y ninguna es el diseño. Qué pedirle a una app de salud antes de contratarla para tu equipo.
El problema no es la app, es el abandono
Las apps de salud funcionan cuando se usan. Ahí está el problema: los estudios sobre uso real muestran que la mayoría se abandona en las primeras semanas, y que la retención al mes rara vez supera el 10%. Una app de ejercicio, nutrición o meditación que se descarga con entusiasmo y se olvida en quince días no ha hecho nada por la salud de nadie, aunque las descargas queden bien en un informe.
Lo que distingue a las que retienen no es la interfaz sino la presencia humana: las apps con un profesional detrás, que valora, pauta y ajusta, multiplican la adherencia frente a las que solo ofrecen contenido. Es la diferencia entre una biblioteca de vídeos y un tratamiento.
Cuatro cosas que pedirle a una app de salud para plantillas
Primero, que resuelva un problema concreto de tu plantilla, no que cubra la salud en general. Si el mayor coste evitable son las bajas musculoesqueléticas, que es lo habitual, la app tiene que tratar dolor, no contar pasos. Segundo, que tenga un profesional detrás: fisioterapeuta, nutricionista o psicólogo colegiado que valore y haga seguimiento, no un algoritmo que recomienda. Tercero, que la pauta sea individual y progrese, porque el mismo programa para todos llega sobre todo a quien ya estaba sano. Y cuarto, que devuelva datos agregados a la empresa: uso, evolución, resultado, sin datos individuales de salud, para saber si el dinero ha cambiado algo.
Si falta el segundo criterio, es una app de contenido. Si falta el cuarto, es un beneficio que no se puede evaluar. Las dos cosas están bien, pero no son un programa de salud.
Tres tipos de app, tres usos distintos
Poco efecto en plantillas
Seguimiento de hábitos
Pasos, agua, sueño, meditación. Útiles para quien ya está motivado, con retención muy baja en el resto y sin efecto medido sobre bajas ni absentismo. Como beneficio voluntario, correcto; como programa, no.
Con límites
Biblioteca de ejercicios
Vídeos y rutinas genéricas. Mejor que nada para quien sabe qué necesita, pero sin valoración puede irritar una lesión, y sin seguimiento se abandona igual que las demás.
Con resultados
Atención con profesional
Valoración, programa individual, seguimiento y derivación. Es lo que la evidencia respalda para tratar el dolor a distancia y lo que acorta bajas. La app es el canal; el tratamiento lo hace la persona que hay detrás.
Cómo evaluarla antes y después
Antes de contratar, pide tres cosas: la tasa de uso a los tres meses en otras plantillas, no las descargas; los criterios de derivación cuando algo no encaja, porque una app de salud que nunca deriva es una app que no valora; y el tratamiento de los datos, con qué base legal y qué llega a la empresa. Después de implantar, mide lo mismo que medirías con cualquier otra intervención: uso real, dolor declarado en la encuesta de vigilancia de la salud y días de baja por la causa que la app dice tratar, a los seis y a los doce meses.
Fisify es una de esas apps, y se le puede pedir exactamente eso. Si no supera los cuatro criterios, no la contrates. Si los supera, pedídnos los datos.
- Meyerowitz-Katz G, et al. Rates of attrition and dropout in app-based interventions for chronic disease: systematic review and meta-analysis. J Med Internet Res 2020. PubMed
- Baumel A, et al. Objective user engagement with mental health apps: systematic search and panel-based usage analysis. J Med Internet Res 2019. PubMed
- Cottrell MA, et al. Real-time telerehabilitation for musculoskeletal conditions: systematic review and meta-analysis. Clin Rehabil 2017. PubMed
- Song Z, Baicker K. Effect of a workplace wellness program on employee health and economic outcomes: RCT. JAMA 2019. PubMed
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