Salud laboral · Cervicalgia
La cervicalgia esmucho más que una contractura
Se vive como una molestia pasajera, pero es de los dolores que más se repiten y de los que más bajas generan. La buena noticia es que puede prevenirse e incluso tratarse, con resultados positivos.
El dolor de cuello rara vez es un episodio aislado
Casi todo el mundo ha tenido alguna vez «el cuello cargado». Se le echa la culpa a una mala noche, a una corriente de aire o a un día largo frente a la pantalla, y se espera a que pase. Muchas veces pasa. Y otras veces, para una parte importante de las personas que lo padecen, vuelve a aparecer.
Por eso la cervicalgia pesa tanto en el trabajo: no es solo un dolor frecuente, es un dolor que se repite, que aparece en puestos muy distintos y que, cuando obliga a parar, deja a la persona fuera durante semanas.
Tres datos que dan que pensar
Empecemos por la escala. Según el estudio Global Burden of Disease 2021, 203 millones de personas en el mundo tenían dolor de cuello en 2020, y las proyecciones llegan a 269 millones en 2050, un 32,5% más. Casi todo ese aumento se explica por el crecimiento y el envejecimiento de la población. Es más frecuente en mujeres (2.890 casos por cada 100.000 habitantes, frente a 2.000 en hombres, con tasas ajustadas por edad) y alcanza su punto más alto entre los 45 y los 74 años, un tramo en el que buena parte de las personas sigue trabajando.
El segundo dato se enfoca en las bajas. En España, la cervicalgia fue en 2014 el segundo diagnóstico que más bajas generó, con 99.462 procesos de incapacidad temporal, solo por detrás del lumbago. Y en Cataluña, entre 2007 y 2010, 1 de cada 5 episodios de baja por trastornos musculoesqueléticos fue por cervicalgia.
El tercero explica por qué no basta con esperar a que pase: entre el 50 y el 75% de las personas con dolor de cuello vuelven a padecerlo al cabo de uno a cinco años. La cervicalgia no es un capítulo que se cierra, sino un libro que se abre y se cierra continuamente: un dolor que va y viene.
bajas por cervicalgia en España en 2014, solo por detrás del lumbago.
bajas musculoesqueléticas en Cataluña (2007-2010) fueron por cervicalgia.
de las personas con dolor de cuello vuelven a tenerlo en uno a cinco años.
Por qué sucede en el trabajo
El cuello tiene un trabajo bastante difícil: sostener durante toda la jornada una cabeza de entre 4 y 5 kilos, el peso de una bola de bolos, sobre una columna fina y muy móvil. Cuanto más tiempo pasa en la misma posición, más tienen que tirar los músculos para mantenerla. Por eso el dolor cervical se relaciona más con sostener la misma postura durante horas que con la postura en sí.
Una revisión de 20 estudios en trabajadores de oficina lo refleja bien. Entre los factores que aumentaban el riesgo de desarrollar dolor de cuello estaban tener poca variación en las tareas (27% más de riesgo), estar poco satisfecho con el entorno de trabajo (28% más) y notar tensión muscular de forma habitual. Importa tanto cómo se trabaja y cuánto se varía la postura como la silla en la que se está sentado.
Y no es solo cosa de oficina. En los puestos operativos el cuello va flexionado en tareas de precisión o con los brazos por encima de los hombros, y ahí casi nadie pregunta por él. Se sufre igual, solo que se nota menos en las estadísticas y más en el día a día.
Tres escenarios que conviene distinguir
Bajo la palabra «cervicales» caben situaciones muy distintas, con causas, ritmos y pronósticos diferentes. Estas son tres de las que más aparecen en las bajas.
- 01 · La más frecuente
Cervicalgia o contractura
Piensa en llevar una bolsa pesada de la compra durante horas: no te lesionas en ningún momento concreto, pero al final del trayecto el brazo está agotado. Con el cuello pasa algo parecido. Los músculos que sostienen la cabeza se fatigan, se tensan y acaban doliendo, aunque nada se haya «roto». Es la que más tiende a volver si no cambia lo que la provoca.
- 02 · Hay lesión
Esguince cervical
Los ligamentos que unen las vértebras se han estirado de más, como una goma elástica a la que se tira con demasiada fuerza: aguanta, pero queda dañada y tarda en recuperar su tono. Es menos habitual que la contractura, pero pide respetar los tiempos de recuperación.
INSS · tiempo estándar 30 días - 03 · Buen pronóstico
Hernia discal cervical
Entre vértebra y vértebra hay un disco que funciona como amortiguador, parecido a una rosquilla rellena de mermelada. Si la capa exterior se debilita, parte del relleno se desplaza y puede rozar un nervio: el dolor se acompaña de hormigueo, adormecimiento o pérdida de fuerza en un brazo. Cerca del 90% está sin síntomas o con síntomas leves a los cuatro años.
INSS · 30 días con radiculopatía
Un mito que conviene desmontar
Hay una idea muy extendida, de esas de «radio pasillo»: que el dolor de cuello se arregla sentándose derecho. ¿Esto es realmente así?
«Si te sientas derecho, se acaba el problema.»
Lo que pasa factura no es una mala postura, sino no cambiarla nunca. Nuestro cuerpo está preparado para el movimiento.
La mejor postura siempre va a ser la próxima.
Lo que sí funciona
La buena noticia es que el dolor cervical no es un destino. Una revisión de cinco ensayos con 1.722 participantes concluyó que el ejercicio regular puede reducir casi a la mitad el riesgo de dolor de cuello: en oficinistas, de unos 30 a unos 17 de cada 100 personas en un año.
Y para quien ya lo tiene, otra revisión de 27 ensayos en trabajadores de oficina encontró que el ejercicio de fortalecimiento de cuello y hombros es lo que mejores resultados da, mientras que los cambios de mobiliario por sí solos cuentan con evidencia más débil. Dicho de otro modo: prevenir y tratar se parecen mucho, y casi siempre pasan por moverse.
Espalda · Banda
Remo con banda sentada
Hombro · Dorsal
Ángel en pared
Dorsal · Movilidad
Rotación torácica en pared
Tres ejercicios del catálogo de Fisify para cuello, hombros y espalda alta. La pauta concreta la marca el fisioterapeuta según cada caso.
¿Tus bajas vienen sobre todo de las cervicales?
Entra en el juego y te daremos una plantilla para saber por dónde empezar.
- GBD 2021 Neck Pain Collaborators. Global, regional, and national burden of neck pain, 1990-2020, and projections to 2050: a systematic analysis of the Global Burden of Disease Study 2021. Lancet Rheumatol 2024;6(3):e142-e155.
- INSS. Manual de Tiempos Óptimos de Incapacidad Temporal, 4.ª edición, 2017 (procesos de IT de 2014 y tiempos estándar).
- Manent Bistué I, Ramada Rodilla JM, Serra Pujadas C. Duración y características de los episodios de incapacidad temporal por trastornos músculo-esqueléticos en Cataluña, 2007-2010. Arch Prev Riesgos Labor 2016.
- Carroll LJ, Hogg-Johnson S, van der Velde G, et al. Course and prognostic factors for neck pain in the general population. Spine 2008;33(4 Suppl):S75-S82.
- Jun D, Michaleff Z, Johnston V, O'Leary S. Physical risk factors for developing non-specific neck pain in office workers: a systematic review and meta-analysis. Int Arch Occup Environ Health 2017;90(5):373-410.
- Radhakrishnan K, Litchy WJ, O'Fallon WM, Kurland LT. Epidemiology of cervical radiculopathy: a population-based study from Rochester, Minnesota, 1976 through 1990. Brain 1994;117:325-335.
- Teichert F, Karner V, Döding R, Saueressig T, Owen PJ, Belavy DL. Effectiveness of exercise interventions for preventing neck pain: a systematic review with meta-analysis of randomized controlled trials. J Orthop Sports Phys Ther 2023.
- Chen X, Coombes BK, Sjøgaard G, Jun D, O'Leary S, Johnston V. Workplace-based interventions for neck pain in office workers: systematic review and meta-analysis. Phys Ther 2018;98(1).
Información general. No sustituye la valoración individual de un fisioterapeuta o del servicio de prevención. Las cifras mezclan datos de España y de otros ámbitos, indicados con su año y su fuente. Los tiempos estándar del INSS son de referencia, no duraciones observadas.
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