Salud & patologías
Pie y tobillo
Fascitis plantarEl dolor de talón que aparece al primer paso de la mañana
Es la causa más frecuente de dolor en el talón y una de las más ligadas a pasar el día de pie. Qué es, qué la provoca, qué tratamientos tienen respaldo y cuáles son gasto.
Qué es y por qué duele así
La fascia plantar es una banda gruesa de tejido que va del talón a la base de los dedos y sostiene el arco del pie como la cuerda de un arco. Cuando la carga que recibe supera lo que puede asimilar, su inserción en el talón se irrita y degenera. No es una inflamación en sentido estricto, por eso los antiinflamatorios ayudan poco: es un tejido sobrecargado, y lo que necesita es recuperar tolerancia a la carga.
El síntoma es muy característico: dolor punzante bajo el talón al dar los primeros pasos por la mañana o tras estar un rato sentado, que mejora al caminar unos minutos y vuelve al final de un día largo de pie. Si el dolor es en el centro de la planta, en los dedos, o va con hormigueo, la causa es otra.
Qué la provoca
Casi siempre un aumento de carga que el tejido no ha tenido tiempo de asimilar: empezar a correr o subir el volumen de golpe, un cambio a un puesto de pie, un calzado que ha perdido la amortiguación o unas semanas de suelo duro. Los factores que la hacen más probable están bien identificados: bipedestación prolongada, sobrepeso, poca movilidad del tobillo hacia arriba y un arco muy alto o muy plano. La edad de máxima incidencia está entre los 40 y los 60 años.
El espolón calcáneo que aparece en algunas radiografías no es la causa del dolor: muchas personas lo tienen sin síntomas, y muchas fascitis no lo tienen. Tratar el espolón es tratar la foto.
La lesión de quien no puede sentarse
Retail, hostelería, sanidad, limpieza, producción y logística comparten lo mismo: turnos completos de pie sobre suelo duro, a menudo con calzado de seguridad rígido o con un uniforme que no permite elegirlo. La fascitis plantar es de las lesiones más frecuentes en estos puestos y de las que más tardan en resolverse, porque la persona sigue cargando el pie cada día mientras intenta curarse.
Rara vez causa una baja larga por sí sola. Lo que causa es presentismo: meses de trabajar con dolor, cojear al final del turno, cambiar la forma de pisar y acabar con molestias en la rodilla o la lumbar del mismo lado. Para la empresa, la medida más rentable es la más aburrida: revisar el calzado como equipo de trabajo, con amortiguación y renovación periódica, alfombras antifatiga en puestos fijos y la posibilidad de alternar de pie y sentado.
Qué funciona, qué ayuda y qué es gasto
Recomendado
Estirar la fascia y fortalecer
El estiramiento específico de la fascia, tirando de los dedos hacia arriba, supera al del gemelo en los ensayos. Y el trabajo de fuerza con carga progresiva, elevaciones de talón con una toalla bajo los dedos, mejora la función a los tres meses más que estirar solo.
Con matices
Plantillas y calzado
Las plantillas prefabricadas con soporte de arco alivian a corto plazo y no son peores que las hechas a medida. Un calzado amortiguado hace más que ninguna plantilla. Ninguno de los dos cura solo: descargan mientras el tejido se recupera.
Con cuidado
Infiltraciones y cirugía
El corticoide alivia unas semanas y conlleva riesgo de rotura de la fascia y atrofia de la grasa del talón si se repite. La cirugía se plantea solo tras seis a doce meses de tratamiento conservador bien hecho, y eso casi nunca ocurre.
Un plan de diez minutos al día
Antes de levantarte, estira la fascia: sentado, cruza la pierna, tira de los dedos del pie hacia ti con la mano hasta notar tensión en la planta y aguanta diez segundos, diez repeticiones. Es el momento clave porque el primer paso es el que más duele. A lo largo del día, rueda una pelota bajo la planta uno o dos minutos con presión moderada, nunca dolorosa. Y tres veces por semana, elevaciones de talón en un escalón con una toalla enrollada bajo los dedos, tres series de doce, subiendo despacio y bajando más despacio.
La mayoría mejora de forma clara en tres a seis meses con esta pauta y un calzado adecuado. Si al cabo de ocho semanas no hay ningún cambio, o si el dolor es de noche y en reposo, conviene una valoración para confirmar el diagnóstico.
- Rathleff MS, et al. High-load strength training improves outcome in patients with plantar fasciitis: RCT. Scand J Med Sci Sports 2015. PubMed
- DiGiovanni BF, et al. Tissue-specific plantar fascia-stretching exercise enhances outcomes in patients with chronic heel pain. J Bone Joint Surg Am 2003. PubMed
- Whittaker GA, et al. Foot orthoses for plantar heel pain: systematic review and meta-analysis. Br J Sports Med 2018. PubMed
- Riddle DL, Schappert SM. Volume of ambulatory care visits and patterns of care for patients diagnosed with plantar fasciitis. Foot Ankle Int 2004. PubMed
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