Ciencia del movimiento
Terapias
HidroterapiaQué tiene evidencia, qué es balneario y dónde está la diferencia
El agua es un buen medio para hacer ejercicio cuando el peso del cuerpo duele. Eso sí está demostrado. Casi todo lo demás que se le atribuye, no. Qué es la hidroterapia de verdad, para quién sirve y por qué no sustituye a nada.
Qué es y qué se mete en el mismo saco
Bajo el nombre de hidroterapia conviven dos cosas distintas. Una es el ejercicio terapéutico en el agua: movilidad, fuerza y marcha en una piscina a temperatura templada, dirigidos por un fisioterapeuta. La otra es la balneoterapia: baños, chorros, contrastes y envolturas, que buscan relajar y aliviar. La primera tiene ensayos clínicos detrás; la segunda tiene sobre todo tradición.
El agua aporta tres cosas físicas reales: la flotación reduce la carga sobre las articulaciones hasta un 90% con el cuerpo sumergido hasta el cuello, la resistencia del agua permite trabajar fuerza sin impacto, y la temperatura relaja la musculatura y facilita el movimiento. Eso hace del agua un medio excelente para moverse cuando moverse en seco duele demasiado.
Qué dicen los estudios
El ejercicio acuático tiene respaldo razonable en artrosis de rodilla y cadera, donde mejora dolor y función a corto plazo con una magnitud similar al ejercicio en seco, y en dolor lumbar crónico, donde también reduce el dolor y la discapacidad. En fibromialgia y en la recuperación tras prótesis de rodilla o cadera, permite empezar a moverse antes y con menos dolor. En todos los casos la clave es la misma: funciona porque es ejercicio, y el agua lo hace posible cuando en seco no lo es.
La balneoterapia pasiva, baños y chorros sin ejercicio, muestra alivio a corto plazo del dolor y la rigidez, con estudios de baja calidad y efectos que no se mantienen. Es agradable y puede ayudar como complemento; como tratamiento, la evidencia no la sostiene. Y las afirmaciones sobre circulación, inflamación, sueño o ansiedad son extrapolaciones, no resultados.
Cuándo tiene sentido y cuándo no
Con evidencia
Artrosis y dolor con carga
Cuando caminar o hacer sentadillas en seco duele demasiado, el agua permite entrenar fuerza y marcha con una fracción del peso. Es el escenario donde más aporta y donde más estudios lo respaldan.
Como puente
Postoperatorio y fases agudas
Tras una prótesis o una lesión reciente, empezar en el agua adelanta el movimiento. El objetivo es salir de ella cuanto antes: el trabajo que protege a largo plazo se hace con el peso del cuerpo, en seco.
Sin evidencia
Circuito de spa como tratamiento
Relaja y alivia unas horas. No trata ninguna lesión, no cambia ningún dato a medio plazo y no sustituye al ejercicio. Vale como descanso; no como plan.
Por qué casi nunca es la respuesta en salud laboral
Tiene sentido pensarlo: una plantilla con dolor y un balneario cerca. El problema es de eficacia y de escala. El dolor musculoesquelético laboral se trata con ejercicio progresivo, educación y atención temprana, y el agua solo aporta cuando el peso del cuerpo impide moverse, que no es el caso de la mayoría de las lumbalgias, cervicalgias y hombros dolorosos de una plantilla. Además exige instalación, desplazamiento y horario, justo lo que hace que un programa no se cumpla.
Donde sí encaja es como derivación individual: la persona con artrosis avanzada que no tolera el ejercicio en seco, el postoperatorio que necesita empezar antes. Para eso hace falta alguien que valore y derive, no un bono de spa. Un programa de bienestar que ofrece balneario a toda la plantilla es un beneficio agradable; un programa que da acceso a fisioterapia y deriva al agua a quien lo necesita, es prevención.
- Bartels EM, et al. Aquatic exercise for the treatment of knee and hip osteoarthritis. Cochrane 2016. Cochrane
- Shi Z, et al. Aquatic exercises in the treatment of low back pain: systematic review and meta-analysis. Am J Phys Med Rehabil 2018. PubMed
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