Una baja no empieza el día que empieza la baja
Las 7 fases que aparecen antes de que PRL escuche el BZZZ (y qué hacer en cada una).

BZZZZ.
El trabajador está de baja.
Ahí es cuando el problema aparece en muchos cuadros de mando de PRL. Pero la historia empezó bastante antes.
Quizá fueron unas molestias lumbares al final del turno. Un hombro que empezó a limitar ciertos movimientos. O unas cervicales que molestaban cada vez más al terminar la jornada.
La baja es el momento en el que el problema se vuelve evidente. No el momento en el que empieza.
En este artículo recorremos las 7 fases de una lesión musculoesquelética en el trabajo, desde la primera molestia hasta la recaída, y lo que RRHH y PRL pueden hacer en cada una.
Siete fases de una lesión musculoesquelética
Una baja musculoesquelética rara vez aparece de golpe. Suele recorrer un camino que se parece mucho a una partida de Operación: cada fase acerca un poco más la pinza al borde.




Primera molestia
Todavía estás a tiempo.
La persona nota algo, pero sigue trabajando con normalidad. No hay limitación, no hay consulta, no hay baja. Por eso suele pasar desapercibida.
Es el mejor momento para actuar: con acceso a una valoración rápida, pautas de ejercicio y un canal sencillo para comunicar molestias, el problema puede quedarse aquí.
Facilitar que la persona lo cuente pronto y que tenga acceso a recursos preventivos. Una rutina de 5 minutos al inicio del turno, adaptada a la zona, ya marca la diferencia.
En la guía: rutina de prevención con ejercicios de Fisify para cada zona.
Empiezan las compensaciones
Cuidado con el pulso.
La persona empieza a cambiar movimientos, posturas o la forma de hacer ciertas tareas para evitar la molestia. Sigue rindiendo, pero con un coste que no se ve: el presentismo.
Estas compensaciones sobrecargan otras zonas y hacen que la molestia se mantenga en el tiempo.
Fijarse en las señales. Que alguien cambie su forma de trabajar es un aviso, no una solución.
En la guía: señales para derivar a tiempo, antes de que llegue la baja.
Empieza a afectar al trabajo
La pinza se acerca al borde.
La persona evita ciertos movimientos, reduce tareas o necesita ayuda. Aquí suelen empezar las adaptaciones improvisadas, que dependen de cada responsable.
A estas alturas todavía se puede intervenir. Pero cada vez queda menos margen.
Adaptar el puesto con un criterio común, no según a quién le toque.
En la guía: medidas concretas en el puesto para cada zona.
Consultas y pruebas
El coste ya empieza a ser visible.
Llegan las consultas, las pruebas, los tratamientos y las derivaciones. Si el acceso a fisioterapia tarda semanas, la molestia se cronifica mientras espera.
Has tocado el borde.
La baja ya ha llegado, y su coste no se limita a los días de ausencia:
- Reorganizar turnos y tareas.
- Horas extra o sustituciones.
- Sobrecarga del resto del equipo, que a su vez aumenta su propio riesgo.
- Pérdida de productividad y de conocimiento del puesto.
Es el momento en el que todo el mundo mira el problema. Y el momento en el que menos margen queda para cambiarlo.



Reincorporación
La persona vuelve. El proceso no ha terminado.
Volver tras una baja no significa volver al 100 %. Si la persona se reincorpora directamente a su tarea completa, sin progresión ni seguimiento, el riesgo de recaída es alto.
¿Qué ocurre en tu empresa después del alta?
Una vuelta bien planificada tiene fases:
- Semana 1Tarea adaptada, sin cargas máximas, y rutina de ejercicios a diario.
- Semanas 2 a 4Aumento progresivo de carga y tiempo de tarea, con revisión semanal.
- Semana 4 en adelanteTarea completa y ejercicio de mantenimiento 2 o 3 días por semana.
En la guía: plan de vuelta de una baja por semanas, con pautas específicas para cada zona.
Recaída
BZZZZ. Otra vez.
Si no ha habido un acompañamiento adecuado, el problema reaparece. Y la segunda baja suele llegar antes y durar más.
En la guía: checklist para RRHH y PRL, para revisar si tu proceso cubre todo el recorrido.
Una estrategia preventiva no consiste solo en evitar el primer BZZZ. También tiene que evitar el segundo.
Entonces, ¿cuándo debería empezar la operación?

Bastante antes de la baja.
Cuanto antes pueda acceder una persona a recursos adecuados ante las primeras molestias, más margen hay para que el problema no siga escalando. Y cuando la baja llega, una vuelta bien acompañada es lo que evita que se repita.
Esa es la pregunta que queremos plantearte este mes: ¿llegaría tu empresa a tiempo?
Pon a prueba tu estrategia de PRL y llévate la guía
Elige la zona que más le duele a tu plantilla: cervicales, hombro, lumbar, muñeca, cadera o rodilla. Toma 5 decisiones y descubre en qué punto del recorrido está interviniendo tu empresa.
- Rutina de prevención de 5 minutos con ejercicios de Fisify
- Señales para derivar a tiempo
- Medidas en el puesto
- Plan de vuelta de una baja por semanas
- Checklist para RRHH y PRL
- Revisada por fisioterapeutas de élite
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